Ensayo · IA y disciplina de capital · Parte 09 de 12
He escrito en otro lado sobre las puertas de un solo sentido como idea general. Esta es la versión angosta: cuáles puertas de este ciclo solo abren una vez.
La lista es más corta de lo que la gente teme y distinta de lo que espera. Casi nada sobre elección de modelo es irreversible. Casi todo sobre qué haces con los datos, sí.
Datos que entregaste
La primera puerta real de un solo sentido es datos saliendo de tu perímetro bajo términos que no leíste con cuidado.
No los puedes des-enviar. Puedes terminar el contrato, borrar la cuenta, conseguir una constancia. Lo que no puedes es restaurar la situación en que esos datos solo habían estado bajo tu control. Si entrenaron algo, están en los pesos. Si se agregaron, están en un benchmark. Si eran de un cliente, asumiste un compromiso en su nombre que quizá no tenías el derecho de asumir.
Esto merece atención legal temprana y casi no la recibe, porque no se siente como una decisión. Se siente como una casilla durante el onboarding.
Datos que no capturaste
La segunda puerta es más silenciosa y creo que más cara. Son los datos que podrías haber estado recolectando y no recolectaste.
Cada mes que un proceso corre sin capturar sus resultados es un mes de señal de entrenamiento que no vas a recuperar. Puedes empezar mañana. No puedes volver e instrumentar el año pasado.
En la práctica esta es la diferencia entre las empresas que en cinco años tienen una posición de datos real y las que tienen una licencia sobre la de otro. Y empezar suele costar poco. No haber empezado cuesta muchísimo y llega tarde, que es exactamente la forma de decisión que las organizaciones manejan peor.
La confianza de quien tiene que usarlo
La tercera puerta es un grupo de personas decidiendo que la herramienta no es para ellos.
Lo vi pasar en un entorno clínico y revertirlo es brutal. Entrega algo que haga quedar mal a un profesional frente a un colega, o que insinúe en voz baja que su juicio era el problema, y no consigues una segunda evaluación. Consigues no-adopción cortés, que es mucho más difícil de diagnosticar que el rechazo porque nadie se queja.
La segunda versión del producto puede ser genuinamente mejor y no va a importar, porque ya no están mirando. El primer contacto con un usuario experto y escéptico es casi irreversible, y normalmente se delega a quien tenga capacidad esa semana.
Lo que no es puerta de un solo sentido
Vale decirlo claro, porque el miedo al encierro causa su propia parálisis.
La elección de modelo es reversible. La de proveedor es mayormente reversible. La arquitectura es reversible a un costo que puedes estimar. Estar en la plataforma equivocada dieciocho meses es recuperable y bastante común.
La gente gasta energía enorme en la categoría reversible porque es técnica y legible, y muy poca en las tres de arriba, porque esas son legales, organizacionales y humanas. Las decisiones de verdad irreversibles de este ciclo casi nunca las toman los ingenieros.
El lunes
Tres preguntas. Qué datos han salido de nuestro perímetro y bajo qué términos. Qué estamos corriendo hoy que no estamos instrumentando. Y quién ya se formó una opinión de nuestra herramienta que no le hemos preguntado.
La primera es una revisión legal. La segunda es una semana de ingeniería. La tercera es una conversación que vas a querer tener antes del próximo release, no después.
El principio operativo. Las decisiones irreversibles de este ciclo son sobre datos y confianza, no sobre tecnología. Gasta tu cautela donde no hay reembolso.
Juan Vegarra es autor de El Manual del Outsider. Las opiniones aquí son suyas. Más ensayos · Asesoría · Escríbeme